5/14/2007

Una lección de pragmatismo político

Lenin en su tiempo los nombraba oportunistas, ellos se hacían llamar reformistas, los de ahora se hacen llamar socialdemócratas, los comunistas los llaman "la izquierda perfumada". Los de ahora y los de este país se nombran socialdemócratas y se auspician en algo que se llama Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (espero que los campesinos no les ensucien el traje) se dicen muy distintos a los políticos y a los partidos tradicionales de estos. Sin embargo sucede que hay algo que los hace ver como son realmente. Hace unos días la fracción parlamentaria de Alternativa estuvo apunto de desaparecer ya que uno de sus Diputados alegaba diferencias irreconciliables con su dirección y decidió irse al PAN. Como Alternativa Socialdemócrata ya no cumplía el mínimo de integrantes que exige la ley para poder ser un Grupo Parlamentario estuvo a punto de perder las prerrogativas, así que había que hacer hasta lo imposible por no dejar ir este dinero. La acción fue digna de las concertaciones que tan bien emplea el PRI. Alternativa operó para hacerse de uno de los Diputados del PT -de ideología Maoista, desde luego muy distante de los socialdemócratas-. Así que Alternativa se queda con su Fracción Parlamentaria y con las prerrogativas, por supuesto.Así que los socialdemócratas de Alternativa nos dan un ejemplo de rectitud política, de principios y de ética. Nos dicen con sus acciones que ante todo está "la chuleta" como se dice vulgarmente. Por desgracia, con esto demuestran que están muy lejos de ser esa opción que tanto presumían en campaña.Yo me pregunto con qué pagarán los muchachos de la izquierda "light" el favor, digo, nada es gratis y en la política menos.Lenin los llamaba oportunistas. Que sabio era Lenin

3/24/2007

Nueva dirección de Ciudadan@s Libres

Por problemas con la administración del blog , se ha abierto una nueva dirección para el espacio de Ciudadan@s Libres donde podrán publicar de ahora en adelante. Todos el equipo del blog anterior está invitado y todo lo que aquí se publicó permanecerá online. Si están leyendo el contenido sindicado favor de actualizar el rss.

La nueva dirección es: http://ciudadanos--libres.blogspot.com


Saludos y l@s esperamos en el nuevo blog.

3/13/2007

El consumidor: pasado , presente y futuro.

Un concepto nuevo

El concepto de consumidor (contrario a lo que podríamos suponer) es relativamente nuevo. En la era de la producción artesanal gran parte de las transacciones mercantiles se realizaban cara a cara, además, las estrictas disposiciones gremiales hacían practicamente inexistentes las diferencias entre un productor y otro. A esto debemos sumar la escasa movilidad de la población, generaciones completas nacieron y murieron en la misma casa durante gran parte de la historia.

Con una oferta tan limitada de productos y con la mayor parte del intercambio mercantil realizado entre miembros de la misma comunidad, no es de extrañar que las sociedades de hace algunos siglos no tuvieran un concepto ni siquiera cercano al del actual "consumidor".

Las condiciones en las que el intercambio de bienes y servicios estaban supeditadas a lo que Jane Jacobs llama "capital social". El comprador y el vendedor de cierto producto estaban amparados por el hecho de pertenecer a la misma comunidad, cualquier desaveniencia comercial podría traducirse en un perjuicio para las redes personales tejidas alrededor de sus protagonistas.

La información sobre los bienes y servicios ofrecidos podía ser ampliada gracias a los abundantes canales de comunicación informales entre el productor y el consumidor y no sólo eso, el amplio conocimiento personal entre los participantes de la compra-venta permitía la realización
productos personalizados e inclusive condiciones comerciales ad-hoc para cada cliente.

Pero la revolución industrial lo cambió todo...

Los avances en la tecnología de producción de bienes trajo consigo una disminución significativa de los precios de los productos y más variedad en los mismos. Cuando esa tecnología se aplicó al transporte, las transacciones salieron del ámbito comunitario en gran parte del mundo.

Había surgido el productor y el consumidor sin rostro, el paso del tiempo también arrastró al anonimato al comercializador con la aparición de las tiendas de autoservicio y grandes almacenes comerciales.

El capital social ya no era un mecanismo confiable para la regulación de transacciones mercantiles, la "comunicación" entre el consumidor, el comercializador y el productor ya no era el diálogo directo entre dos personas, lo que el consumidor había ganado en poder adquisitivo, lo había perdido en influencia real frente al fabricante y el distribuidor.

El consumidor del presente.

No podemos entender al consumidor del presente sin comprender el enfriamento al que se vio sometida su relación con el productor y el comercializador. Ya sin la comunicación tradicional el consumidor comenzó a recibir señales de sus contrapartes mercantiles en un nuevo lenguaje: la publicidad.

La publicidad tenía una riqueza sensorial desconocida hasta entonces, se podían comunicar decenas de ideas en unos cuantos segundos mediante imágenes, palabras , escenas o hasta mensajes por debajo del límite de percepción humana.

Aunque la publicidad permitía descubrir dimensiones estéticas antes inalcanzables para el comercio no permitía entablar ningún diálogo con el consumidor. El consumidor no tenía manera de contestar los mensajes concebidos desde la óptica de la comercialización masiva de productos. La única retroalimentación de parte de los consumidores era el propio acto del consumo y éste en muchas ocasiones acarreaba daños difíciles de reparar gracias a la información incompleta o falaz transmitida por la vía publicitaria.


Un movimiento modesto.

Los movimientos "pro consumidor" (surgidos en la década de los 60´s) parecían tener pretensiones modestas comparados con la ola de movilizaciones revolucionarias de la época. Sin embargo las conquistas obtenidas después de 50 años por los consumidores unidos no son nada despreciables.

El día de hoy la gran mayoría de los alimentos empacados informan sobre su contenido nutricional, otros fabricantes están obligados a informar sobre los daños a la salud originados por sus productos, otros han sido marginados del uso de la publicidad o castigados por utilizarla para transmitir información falaz.

En algunos países como EUA , la violación a los derechos del consumidor ha costado millones de dólares a compañías tabacaleras, de venta de alimentos o automotrices , entre otras.

Pero hay más, la propia fuerza del consumidor ha servido como ariete para otras conquistas colaterales. El día de hoy muchos consumidores están preocupados porque los productos que adquieren no sean fabricados por trabajadores en condiciones laborales precarias o niños. También les preocupa que las fábricas no dañen al medio ambiente o asesinen animales. Los boycotts de consumo han obligado a gigantes del capitalismo a recular en algunas prácticas socialmente inaceptables.

Un movimiento en progreso.

El consumidor de hoy tiene más cartas para jugar que el de hace algunas décadas, pero aún tiene muchas batallas por ganar.

La primera de esas batallas tiene que ver con la publicidad. ¿Cuándo veremos pautas publicitarias que incluyan el valor nutricional de cada alimento promocionado?¿Cuándo mencionarán todos los fabricantes de electrónicos las condiciones de garantía dentro de los propios comerciales?¿Cuándo desaparecerán las "letras chiquitas" (o las palabras aceleradas en radio) para dar paso a la información completa y visible para el consumidor?.

La segunda de esas batallas tiene que ver con el marco legal en el que se desarrolla el comercio. Con las tecnologías de información y los negocios moviéndose a 120 kilómetros por hora y la ley haciéndolo a 10 existen peligrosas brechas entre la legislación comercial y gran parte de la actividad del consumidor ¿cuándo se regulará adecuadamente el servicio al cliente? ¿y el cumplimiento de garantías? ¿y las ofertas engañosas?.

El consumidor del futuro.

El consumidor de mañana buscará el poder fáctico del consumidor de ayer, pero sin disminuir su capacidad actual de adquirir bienes y servicios. La presión de los consumidores es la que obliga a la economía a revertir su tendencia masificadora y comenzar nuevamente a centrarse en el usuario final.

La oferta centrada en el cliente como reemplazo de la oferta centrada en el producto es cada vez más común en las empresas actuales y será fundamental en las del futuro.

La legislación y el esfuerzo de la sociedad civil estarán destinados al fracaso si no se mueven a la misma velocidad que las cambiantes relaciones de producción , distribución y consumo.

3/09/2007

¡ Cuatro patas sí, dos patas no !

Toda la filosofía de la rebelión se había resumido al estribillo "cuatro patas sí, dos patas no". Cada vez que Snowball tomaba la palabra las ovejas lo interrumpían con la estridente repetición de la misma cantaleta.

¿De qué estamos hablando?

Del libro "rebelión en la granja" de George Orwell, el cuál es una alegoría a la revolución rusa y al estalinismo. Una vez que Mayor (el ideólogo de la rebelión) murió, comenzó una feroz lucha entre el sagaz Snowball y el maquiavélico Napoleón (ambos eran cerdos , por cierto) por dirigir los destinos de la granja.

Napoleón, al verse imposibilitado a refutar los argumentos de Snowball en las discusiones sobre los temas de la granja dejó que Squerler (otro cerdo de poca monta intelectual , pero muy persuasivo) enseñara a las ovejas a repetir "cuatro patas sí, dos patas no" cada vez que su rival tomara la palabra.

El pasado 7 de Marzo un grupo de seguidores de AMLO interrumpió durante la presentación del libro "2 de Julio" de Carlos Tello e impidió que el debate entre los invitados (entre ellos José Woldenberg y Jorge Castañeda) se llevara a cabo. ¿Acaso no tenían elementos para reprochar el error de Tello al afirmar en su libro que López Obrador había aceptado su derrota delante de algunos de sus allegados?¿Qué necesidad había de reventar el evento y no pasar al debate civilizado?.

"Cuatro patas sí , dos patas no".

2/22/2007

Testamento de un anarquista

'Esclavos cardíacos de las estrellas,
antes de despertar conquistan el mundo
y al salir de la cama son nada'
Parafrásis de Fernando Pessoa
Nunca he creído en el juego que en México llaman democracia. Nunca he creído en el sistema de partidos políticos que encumbran a los de siempre, que son una plataforma para sacar a flote las frustraciones y preocupaciones que cada quien tiene acerca de sí y del mundo que los rodea, aunque ese mundo quepa en un Ipod.
He empezado con esta declaración de principios para hacer otra declaración. Contra lo que se pudiera pensar, mi partida de Alternativa no tiene que ver con que las cosas no se encaminen a la emancipación del hombre, a buscar una mayor justicia para todos, no, por que sabía que eso no entra en su proyecto.
Tiene que ver conmigo mismo. Verán, yo como anarquista tengo una sólida base ideológica que, como la vertiente comunista de mi hermano, jamás cambiará por que eso es parte de mi historia y de mi identidad. Por tanto, no puedo tomar posturas claudicantes o a medio camino entre el activismo y el actuar 'legal' en las instituciones.
Se los dije en el Círculo y se los reitero: no entiendo muy bien por qué hacen las cosas así. Pero tampoco me molestaré en cambiarlos por que eso va en contra de lo que yo creo, que es la libertad como producto de un gran consenso social.
Desde hace mucho sé quienes son los socialdemócratas y cómo se comportan, por que no sólo lo han hecho conmigo, sino también con nuestros abuelos que tuvieron tendencias anarquistas y comunistas en la España que peleó contra el fascismo, y de la que alguno de sus colaboradores sabe tan poco. Insisto en que no los censuro, por que la socialdemocracia no pide que sepan de ese tipo de cosas.
Yo no sé en que crean ustedes. Yo siempre he pensado que los esfuerzos medianos dan resultados insípidos y mediocres, que las victorias pírricas son una gran derrota y que conformarse con lo que nos quieren dar es denigrante.
No entiendo por qué la fracción de Alternativa no rechazó los autos de lujo que les ofreció la Asamblea, por qué no se han pronunciado en contra de la militarización del país (o a favor: recuerden ustedes que de una corriente teórica bernsteniana nació el nazismo), por qué de repente parece que sólo se preocupan por una minoría, cuando cada individuo puede hacer la gran mayoría que se necesita para cambiar nuestro entorno.
No entiendo por qué les pasó por la mente postular a Ana Rosa Payán, o por qué Flavio Sosa militó en sus filas; no entiendo por qué a la hora de pronunciarse con vigor lo hacen de una manera reformista y congelada; no entiendo por qué algunos de sus militantes importantes defienden los aumentos injustos que no los perjudican por que 'no fuman' y les molesta el humo del cigarro.
Al contrario de mi hermano, yo entré con mucho pesimismo al Círculo, por que sé que las instituciones mexicanas son corruptas por naturaleza y buscan en la venta de ideales su modo de supervivencia. Lo sabía y lo sé. También sé que los individuos pueden ser una cosa bien distinta al entorno en el que están, y lo comprobé gratamente.
Yo también renuncio a cualquier liga con el partido, aunque no con las personas. Como se lo dije a Brando, yo estoy comprometido con los individuos, no con el partido. Esto quiere decir que como personas cualquiera de ustedes puede platicar conmigo sobre lo que quieran, pero en el entorno de la institución política los desconoceré, por que no creo en esa institución en la que empezaba a tener fe hasta que descubrí todos estos acontecimientos que les relaté.
No sé si están en lo correcto o no ustedes, por que aparte de no ser juez creo que todas las acciones que toma un grupo de personas tienden al bienestar de la especie -o de su especie, como documenta la historia-. Pero quiero decirles que eso no es lo mío.
Dejaré en claro tres cosas, por último:
1.-Nunca seré -ni fui- socialdemócrata por que son los tibios de siempre. Por que fueron los que en los regímenes despóticos que se formaron alrededor de la URSS disfrutaron de las comodidades a cambio de quedarse callados, por que son los que dan la vida por un árbol o por un homosexual pero son incapaces de ver que la pobreza avanza y les extiende la mano, por que son los que aplauden la censura en los demás, por que son los que se quedan impávidos ante el avance del fascismo; les conozco desde la Guerra Civil, sé que fueron los primeros en levantarle la mano a grandes carniceros como Churchill o Franco, sé que son los que creen, como Bono, que se puede ser revolucionario portando una playera Furor y cargando sus sueños en el Ipod que les regaló papa; sé que mi historia me repudiaría si me llegase a convertir en eso.
2.-No los descalifico ni mucho menos. De hecho, aunque suene irónico, los admiro: hay que tener un gran nivel de humildad para no tener una tendencia específica, saber que la gente de la derecha les critica por que sólo huelen a santo, saber que la gente de izquierda los menosprecia por que en la cabeza sólo tienen humo. Por otro lado les digo que desde el anarquismo no sucede ni una ni otra cosa: consideramos que están en su plena libertad de no creer en nada, el hombre siempre tendrá la libertad de no querer saber nada.
3.-A pesar de lo que piensan, los anarquistas no somos conflictivos. Supe que no sería bien vista mi tendencia desde el cruce de miradas que hubo sobre la mesa en el primer día en que entré al Círculo, lo supe siempre. No importa, de todas formas, quien quiera saber qué es lo que buscamos se los diré en pocas frases: queremos justicia para todos, hombres, mujeres, homosexuales, indios, negros, blancos, niños, todos: que nadie quede fuera ni encima en la sociedad nueva. Pero que tampoco nadie quede bajo el yugo de una 'personalidad' que, si bien no tiene un sustento ideoógico real, si tiene la personalidad suficiente para mantener una imagen de falso liderazgo. Eso es lo que queremos y no creemos -por lo viso- que sea lo que ustedes quieren.
Les reitero mi amistad para aquellos que, con sinceridad y respeto, se acerquen a mi con libertad y ganas de compartir puntos de vista sin apabullar al otro.
Agur bero bat, askatasuna!
José Arrieta.
P.D. ¿Sabían ustedes que hay una asociación falangista en España que tiene el nombre de 'ciudadanos libres' y su principal ideólogo es Primo de Rivera? Las palabras, bien vistas como lo hizo Celaya, son armas cargadas...

2/21/2007

Las expropiaciones de Ebrard

El jefe de gobierno del Distrito Federal decretó la expropiación del predio conocido como "la fortaleza" ubicado en el barrio de tepito con lo que cumplió su promesa de campaña de expropiar las casas que se utilizaran para realizar narcomenudeo.

No suena mal que se castigue a quienes atentan contra la salud pública, tampoco que los bienes provenientes de una actividad ilícita sean entregados al estado para destinarse a actividades de desarrollo social.

Pero detrás de esta discusión existe otra que parecería netamente legal pero se trata en realidad un tema político: la división de poderes.

Si el ejecutivo utiliza la expropiación como un instrumento punitivo (uso no contemplado en la legislación mexicana) estará invadiendo la esfera de otro poder de la unión, el judicial.

La razón es muy sencilla: si el poder ejecutivo decide "castigar" a alguien por un delito, implícitamente está juzgándolo culpable; y los juicios, así como las condenas provenientes de los mismos le corresponden exclusivamente al poder judicial.

Si la incautación de bienes se considera un castigo adecuado para quien atente contra la salud debe buscarse modificar el código penal en ese sentido, proceder a la expropiación como lo hace ahora el GDF sólo abre el camino hacia una nueva derrota jurídica en materia de expropiaciones (el coco de los gobiernos capitalinos surgidos del PRD) y además demuestra poco interés en gobernar a través de la división de poderes.

2/18/2007

Carta de despedida
Para mi hermano, anarquista incorregible.

“Si tengo que llegar a ser todo aquello que veo,
entonces tengo miedo”
-Alejandro Arrieta-

No creo en las curas rápidas, en el maquillaje que intenta ocultar las verdades, por el contrario, creo en la solución de fondo y de raíz de los problemas. No me cabe la menor duda: no se crean condiciones de igualdad y de equidad a partir de un sistema viciado, enfermo e inhumano. Por lo mismo, tampoco creo en las instituciones que le sirven de comparsa a este sistema, por muy honestas, plurales y democráticas que éstas se digan.

La verdad es que creo en muy pocas cosas en esta vida, pero esas pocas cosas en las que creo son auténticas, no simuladas, ni hipócritas, ni comodinas. Cómo esas cosas en las que creo son lo que soy, luego entonces no puedo traicionarlas, pues sería tracionarme a mi mismo, cosa que desde luego no pienso hacer.

Desde niño aprendí a comprender el dolor ajeno, a mirar a la gente a los ojos a -de alguna manera- leer la carencia en el rostro de esa gente que va y viene con su carencia; esa gente a la que casi nadie oye, la que sólo es mención en las campañas electorales, a la que han hecho creer que sólo tiene el valor de una boleta electoral. Por esa gente sé que la tranformación de la sociedad no vendrá de una elección, el cambio vendrá de algo más profundo aún. Al menos eso es lo que yo creo. Por toda esa gente que he visto luchar y morir sé que en lo que creo es auténtico. Por esa sencilla razón no puedo ser pragmático.

Soy comunista y a diferencia de otros, de ninguna manera me averguenza, mis Abuelos lo fueron, mi Padre también lo es, mi Madre, sin saberlo es la más comunista de la familia y mi hermano es anarquista. ¡Qué le voy a hacer si yo nací en el mediterráneo! Diría Serrat. Esto soy, un comunista.

Y es justamente esto el motivo de esta carta, no el decirles que soy comunista, pues eso ustedes ya lo saben, si no que por ese hecho he decidido renunciar a cualquier relación, simpatía y/o militancia a Alternativa Socialdemócrata. No renuncio a las personas ni a la amistad ni a aquellas charlas con sabor a café descafeinado -¡hasta en eso la socialdemocracia es ilógica!-. A eso es imposible claudicar y se queda en una parte importante del corazón. Mi renuncia es entonces por razones ideológicas. Pienso que la ideología no es una moda, un partido político no debe de ser un club social y menos cuando éste se mantiene con recursos públicos. Cualquiera puede soñar que cambia al mundo cómodamente sentado, frente a una laptop escuchando música. En fin, creo que esto se ha extendido más de lo que el motivo amerita.

Espero poder contribuir en lo que ustedes requieran, pero eso será en condiciones de amistad, peldaño en el que considero a tod@s ustedes.



Sinceramente


Alejandro Arrieta