'Esclavos cardíacos de las estrellas,
antes de despertar conquistan el mundo
y al salir de la cama son nada'
Parafrásis de Fernando Pessoa
Nunca he creído en el juego que en México llaman democracia. Nunca he creído en el sistema de partidos políticos que encumbran a los de siempre, que son una plataforma para sacar a flote las frustraciones y preocupaciones que cada quien tiene acerca de sí y del mundo que los rodea, aunque ese mundo quepa en un Ipod.
He empezado con esta declaración de principios para hacer otra declaración. Contra lo que se pudiera pensar, mi partida de Alternativa no tiene que ver con que las cosas no se encaminen a la emancipación del hombre, a buscar una mayor justicia para todos, no, por que sabía que eso no entra en su proyecto.
Tiene que ver conmigo mismo. Verán, yo como anarquista tengo una sólida base ideológica que, como la vertiente comunista de mi hermano, jamás cambiará por que eso es parte de mi historia y de mi identidad. Por tanto, no puedo tomar posturas claudicantes o a medio camino entre el activismo y el actuar 'legal' en las instituciones.
Se los dije en el Círculo y se los reitero: no entiendo muy bien por qué hacen las cosas así. Pero tampoco me molestaré en cambiarlos por que eso va en contra de lo que yo creo, que es la libertad como producto de un gran consenso social.
Desde hace mucho sé quienes son los socialdemócratas y cómo se comportan, por que no sólo lo han hecho conmigo, sino también con nuestros abuelos que tuvieron tendencias anarquistas y comunistas en la España que peleó contra el fascismo, y de la que alguno de sus colaboradores sabe tan poco. Insisto en que no los censuro, por que la socialdemocracia no pide que sepan de ese tipo de cosas.
Yo no sé en que crean ustedes. Yo siempre he pensado que los esfuerzos medianos dan resultados insípidos y mediocres, que las victorias pírricas son una gran derrota y que conformarse con lo que nos quieren dar es denigrante.
No entiendo por qué la fracción de Alternativa no rechazó los autos de lujo que les ofreció la Asamblea, por qué no se han pronunciado en contra de la militarización del país (o a favor: recuerden ustedes que de una corriente teórica bernsteniana nació el nazismo), por qué de repente parece que sólo se preocupan por una minoría, cuando cada individuo puede hacer la gran mayoría que se necesita para cambiar nuestro entorno.
No entiendo por qué les pasó por la mente postular a Ana Rosa Payán, o por qué Flavio Sosa militó en sus filas; no entiendo por qué a la hora de pronunciarse con vigor lo hacen de una manera reformista y congelada; no entiendo por qué algunos de sus militantes importantes defienden los aumentos injustos que no los perjudican por que 'no fuman' y les molesta el humo del cigarro.
Al contrario de mi hermano, yo entré con mucho pesimismo al Círculo, por que sé que las instituciones mexicanas son corruptas por naturaleza y buscan en la venta de ideales su modo de supervivencia. Lo sabía y lo sé. También sé que los individuos pueden ser una cosa bien distinta al entorno en el que están, y lo comprobé gratamente.
Yo también renuncio a cualquier liga con el partido, aunque no con las personas. Como se lo dije a Brando, yo estoy comprometido con los individuos, no con el partido. Esto quiere decir que como personas cualquiera de ustedes puede platicar conmigo sobre lo que quieran, pero en el entorno de la institución política los desconoceré, por que no creo en esa institución en la que empezaba a tener fe hasta que descubrí todos estos acontecimientos que les relaté.
No sé si están en lo correcto o no ustedes, por que aparte de no ser juez creo que todas las acciones que toma un grupo de personas tienden al bienestar de la especie -o de su especie, como documenta la historia-. Pero quiero decirles que eso no es lo mío.
Dejaré en claro tres cosas, por último:
1.-Nunca seré -ni fui- socialdemócrata por que son los tibios de siempre. Por que fueron los que en los regímenes despóticos que se formaron alrededor de la URSS disfrutaron de las comodidades a cambio de quedarse callados, por que son los que dan la vida por un árbol o por un homosexual pero son incapaces de ver que la pobreza avanza y les extiende la mano, por que son los que aplauden la censura en los demás, por que son los que se quedan impávidos ante el avance del fascismo; les conozco desde la Guerra Civil, sé que fueron los primeros en levantarle la mano a grandes carniceros como Churchill o Franco, sé que son los que creen, como Bono, que se puede ser revolucionario portando una playera Furor y cargando sus sueños en el Ipod que les regaló papa; sé que mi historia me repudiaría si me llegase a convertir en eso.
2.-No los descalifico ni mucho menos. De hecho, aunque suene irónico, los admiro: hay que tener un gran nivel de humildad para no tener una tendencia específica, saber que la gente de la derecha les critica por que sólo huelen a santo, saber que la gente de izquierda los menosprecia por que en la cabeza sólo tienen humo. Por otro lado les digo que desde el anarquismo no sucede ni una ni otra cosa: consideramos que están en su plena libertad de no creer en nada, el hombre siempre tendrá la libertad de no querer saber nada.
3.-A pesar de lo que piensan, los anarquistas no somos conflictivos. Supe que no sería bien vista mi tendencia desde el cruce de miradas que hubo sobre la mesa en el primer día en que entré al Círculo, lo supe siempre. No importa, de todas formas, quien quiera saber qué es lo que buscamos se los diré en pocas frases: queremos justicia para todos, hombres, mujeres, homosexuales, indios, negros, blancos, niños, todos: que nadie quede fuera ni encima en la sociedad nueva. Pero que tampoco nadie quede bajo el yugo de una 'personalidad' que, si bien no tiene un sustento ideoógico real, si tiene la personalidad suficiente para mantener una imagen de falso liderazgo. Eso es lo que queremos y no creemos -por lo viso- que sea lo que ustedes quieren.
Les reitero mi amistad para aquellos que, con sinceridad y respeto, se acerquen a mi con libertad y ganas de compartir puntos de vista sin apabullar al otro.
Agur bero bat, askatasuna!
José Arrieta.
P.D. ¿Sabían ustedes que hay una asociación falangista en España que tiene el nombre de 'ciudadanos libres' y su principal ideólogo es Primo de Rivera? Las palabras, bien vistas como lo hizo Celaya, son armas cargadas...