11/22/2006

Un poco sobre la discriminación . . .

Me encantaría pensar aunque sea por un momento que las campañas publicitarias a favor de la equidad de género (como aquella de Freddie Khalo) o los melodramas "sensibilizadores" (como aquel que la ex senadora Silvia Pinal ha producido durante un buen rato) realmente sirven para cambiar en algo la situación de las mujeres golpeadas , vejadas u hostigadas sexualmente.

Sin embargo ,pese a la intensidad con la que estás campañas han ido apareciendo, el mundo nos trae malas noticias. El WEF (Foro mundial económico) ha situado a México en el lugar 75 de 115 países en lo que a equidad de género se refiere. Si de por sí este indicador es alarmante , imagínese que en el rubro de oportunidad y participación económica México se halla en el lugar 98. Para hacer un comparativo , imagínese que los mexicanos somos tan buenos dando oportunidades laborales a las mujeres como los Libios para jugar fútbol (puesto 97 del ranking de la FIFA).

La pregunta es ¿somos machistas y por eso las mujeres están marginadas del mercado laboral? ó ¿somos machistas PORQUE las mujeres se encuentran marginadas del mercado laboral?. Estamos ante la clásica paradoja del huevo o la gallina, un intelectual se preguntaría ¿qué fue primero? , un político debe preguntarse ¿qué resolver primero?.

Cuando una mujer se encuentra subyugada económicamente gran parte del pleno ejercicio de sus derechos recae en la buena voluntad del sostén financiero del hogar. Eventualmente la mujer puede estar ante la disyuntiva de defender su dignidad o sobrevivir. La experiencia nos demuestra cuál es la opción más socorrida.

Según datos de la ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo) realizada trimestralmente por el INEGI , en México menos de la mitad (40.63%) de las mujeres de 14 años o más son parte de la población económicamente activa. El mismo dato para los varones asciende al 78.30% (casi el doble). Esto implica que la supervivencia de muchas mujeres depende directamente de padres que en algunos casos consideran un gasto innecesario la educación de las hijas , de hermanos que las piensan sus fámulas o de maridos que les delegan el cuidado de los niños mientras ingieren bebidas espirituosas o se embarcan en descaradas aventuras sexuales extramatrimoniales. ¿Cómo puede ejercer una mujer los instrumentos jurídicos a su alcance para defender sus derechos más básicos si eso implica una ruptura con el proveedor de sus medios de subsistencia?.

Para terminar de pintar el cuadro estadístico de la discriminación económica a las mujeres debemos mencionar que dos de las industrias más comunes en las zonas de más bajos ingresos (la de la construcción y la agropecuaria) representan apenas el 5.22% del total de mujeres empleadas. Ese número alcanza el 32% (6 veces más) para los varones.

No se debe entender tampoco que una mujer incorporada a la actividad productiva remunerada está exenta de sufrir el flagelo de la discriminación. El mercado laboral femenino está notablemente contraído por lo que las relaciones de dominación pueden trasladarse del seno del hogar hacia la empresa bajo sus formas de hostigamiento y acoso sexual.

Varias organizaciones anunciaron la creación de un "frente femenino" para contrarrestar esta situación, decisión que saludo, no sin antes expresar mi deseo de que las propuestas emanadas de esta organización busquen ser efectivas más que demasiado estridentes o extinguibles en el mediano plazo. A manera de sugerencia me permito presentar algunas iniciativas.

1. Dividir el costo extra de contratar a una mujer entre ambos sexos. Si la ley establece una licencia de maternidad de 3 meses , dividirla en un mes y medio para la mujer y un mes y medio para el varón ya sea mediante medias jornadas o licencia de tiempo completo. (exceptuando casos especiales como las madres solteras).

2. Establecer la no cooperación en labores del hogar como causal de divorcio necesario (actualmente sólo es obligatorio cuando uno de los cónyuges no hace aportaciones económicas) esto forzará a hombres y mujeres a colaborar en el hogar y reducirá la ventaja competitiva del varón de poder permanecer más horas en el trabajo.

3. Fomentar actividades donde se emplea más mano de obra femenina (el comercio , la manufactura y la industria de servicios) y dejar que el mercado naturalmente aproveche el bono demográfico femenino (actualmente hay 4 millones más de mujeres que de hombres). Se deberá poner especial énfasis en comunidades dominadas por las poco lucrativas e inequitativas actividades primarias.

4. Que la otorgación de microcréditos y apoyos gubernamentales para el desarrollo se realice a partes iguales entre la mujer y el varón pilares de cada familia (en caso de haberlos) y que dicho apoyo se pueda trasladar de un cónyuge al otro en caso de gasto irresponsable (con esto además contribuiríamos a la vigilancia de la aplicación de los financiamientos para el desarrollo).

5. Que los títulos de propiedad regularizada se otorguen bajo la figura de la copropiedad entre el varón y la mujer de cada familia beneficiada o bien se divida en partes iguales el inmueble en cuestión

6. Que se cree un fideicomiso para las víctimas de inequidad de género (actualmente existe uno para las víctimas de delitos sexuales) el cual esté compuesto por:

a. Multas pagadas por partidos políticos que no cumplan con las cuotas mínimas de candidaturas de mujeres para cada elección.

b. Multas pagadas por delitos relativos a la inequidad de género.

c. Intereses ganados por financiamientos emanados de dicho fideicomiso.

d. Aportaciones voluntarias.

Este fideicomiso podrá otorgar becas o financiamientos a mujeres que deseen continuar con sus estudios o apoyos económicos para aquellas cuya única fuente de subsistencia sea alguien demandado por ella misma por delitos relativos a la inequidad de género.

Lo ideal sería que la administración de este fideicomiso quedara lejos de las manos "inquietas" del gobierno.

He de reconocer ,sin embargo, que una iniciativa como esta no ayudaría mucho a cambiar la situación si se realiza de manera aislada.

Así pues la sociedad mexicana tiene ante sí dos estrategias para combatir la inequidad de género: la primera es bombardear mediante publicidad la mente de los misóginos hasta hacerlos desistir de su conducta patológica , la segunda es crear una estructura económica y política de tal modo que ninguna mujer esté obligada a soportar los embates psicóticos de ningún macho para poder sobrevivir. En lo particular la segunda me parece más viable.

PD. En el próximo post hablaremos de esos políticos que andan prometiendo la "felicidad" de las personas.

1 Comments:

Blogger Falscher Prophet said...

¡Hola!

Disculpen la intromisión en sus buzones, pero me gustaría que leyeran la propuesta que enviamos Fermín Franco y yo en el blog de blogs de alternativa (http://blogs-alternativa.blogspot.com/) y la discutiéramos para conocer sus puntos de vista y llegar a algún acuerdo para realizar lo que ahí se comenta. La liga permanente al post la encuentran aquí

¡Saludos!

2:06 AM  

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